Los sindicatos libres (1): actualidad

Foto de Ramón Sales Amenós en un acto de homenaje al general Martínez Anido, sin autor. Fuente: Xavier Casals.

Ramón Sales Amenós (un personaje de la tragedia), en el año 1936: “Cuando hay Estado, esos cientos de alimañas de la Federación Anarquista Ibérica, esos cientos de hombres que han renegado de su Dios y de su Patria, huyen o se esconden… ¡Y ya no manejan esa inmensa masa del proletariado español! Por la sencilla razón de que HAY ESTADO [sic].”

En la anterior cita, Sales Amenós expresó de manera inequívoca la transformación de la vieja fórmula política del tradicionalismo español (es decir, de la tradición política a la que estaba adscrito como militante) operada por los sindicatos libres. A saber: “Dios, Patria, y Estado”, en vez de: “Dios, Patria, y Rey”.

Santiago Abascal Conde (un personaje de una farsa), en el año 2020: “Nuestro proyecto es que los trabajadores tengan sindicatos libres y no sindicatos de clase de obediencia izquierdista, que no sirven a los intereses de los trabajadores, sino a las locuras ideológicas de ese neocomunismo que ha sustituido la lucha de clases por la lucha de sexos, por la lucha de barrios, por la lucha del campo y la ciudad, por la lucha de los contaminantes y los no contaminantes.”

Como cualquier otro dirigente político, Abascal Conde no es más que el representante de un grupo de intereses (objetivos o subjetivos) muy concreto. Su empleo de la expresión sindicatos libres obreristas y el hacerlos la antítesis de los sindicatos instrumentalizados por grupos políticos supuestamente ajenos a los intereses objetivos de los trabajadores (como la Federación Anarquista Ibérica para Sales Amenós) quizás no indica que sepa lo que pretendieron ser aquellos. Pero sí que indica que lo sabe su propio grupo de interés, y que este busca el entronque genealógico con una de las derechas españolas, que empleaba una retórica similar contra sus enemigos.

Francisco Beca Casanova (general de división retirado del ejército del Aire español), también en el año 2020: “Pero […] para que mueran [todos aquellos que no votan a las derechas españolistas] hay que fusilarlos y hacen falta 26 millones de balas!!!!!!!!!! [Sic] […] Yo lo he leído [Los mitos de la Guerra Civil, de Pío Moa], como buen facha, y si es verdad lo que dice (para mí sí lo es) no queda más remedio que empezar a fusilar a 26 millones de hijos de puta. (…) Las ‘maniobras del 36’ [referencia a la Guerra Civil española y el triunfo en ella del bando fascista] proporcionaron unos cuantos años de progreso aunque algunos lo pasaron mal. España está llena de gente ingobernable y la única forma posible es culturizar a la gente cosa que es imposible con la izquierda. (…) solo las [dictaduras militares] de Primo de Rivera y la del Irrepetible [Francisco Franco] trajeron paz y prosperidad a España. (…) La sociedad española está dividida y los buenos son más cobardes que los malos en la actualidad. Solo queda (desgraciadamente) repetir la historia (…) [solo] con palabras y a estas alturas no se puede cambiar nada”.

En nuestro entender, las lecturas de Beca Casanova tan solo le ayudaron a la sistematización y la expresión de los conceptos de la tradición militar española. Y quizás al enlazar la dictadura de Primo de Rivera con la de Franco tuvo mucho más que una intuición historiográfica. Que ese escrito fuera publicado en un grupo de una red social internáutica es una prueba de que sus miembros formaban una comunidad narrativa perteneciente a su vez a otra comunidad narrativa superior.

Karl Marx (como historiador político y social), en el año 1852: “Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen arbitrariamente, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo circunstancias directamente dadas y heredadas del pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos.”

La anterior cita vale tanto para Sales Amenós, como para Abascal Conde, como para Beca Casanova, como para quienes escribimos y leemos el presente texto.

Comparte este artículo en tus redes

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp
Compartir en email
Please accept the Terms and Conditions to proceed.
Aviso legal Yo, Carlos José Márquez Álvarez, declaro ser el propietario de los derechos de autor de todos los textos de esta web, salvo que indique lo contrario de manera explícita. Ningún texto de esta web es de dominio público, de nuevo salvo que indique lo contrario de manera explícita. Los enlaces a los textos o a los comentarios de esta web están autorizados siempre que no sean con ánimo de lucro.

Reconozco que las citas en medios impresos o digitales de los textos de esta web están amparadas por el propio derecho de cita, pero entiendo que ese mismo derecho exige nombrar al autor original de los textos, así como al medio original en el que fueron publicados (y enlazarlo si es posible). Enfatizo que el derecho de cita no ampara la republicación de un texto entero con ánimo de lucro.

La republicación de textos enteros de esta web solo puedo autorizarla yo como su autor, para lo que remito a la página de contacto de la web. No autorizo bajo ningún concepto la copia de textos de esta web bajo el nombre de otro supuesto autor, ni el cobro por la lectura o el enlace a textos de la web sin mi autorización explícita. Tampoco autorizo la republicación sin mi autorización explícita de los textos de esta web para publicidad o mejora de las buscas en Internet, ni siquiera de modo anónimo.

Respecto a las imágenes de la web, les aplico las mismas consideraciones legales que a los textos, siempre que yo, Carlos José Márquez Álvarez, posea sus derechos de autor. De acuerdo con esos mismos términos, me comprometo a nombrar el autor y enlazar la fuente de aquellas imágenes de las que no soy el propietario de los derechos de autor. Si el propietario de los derechos de autor de una imagen o la web enlazada en la que está alojada desean que la retire, procederé a ello de inmediato, para lo que me remito a la página de contacto.

Una última consideración sobre los comentarios en el blog. Reclamo el derecho a republicar todos ellos en esta web o en sus eventuales sucesoras a perpetuidad, y sin ninguna compensación económica a sus autores. Entiendo que los autores de los comentarios tienen los derechos de autor sobre ellos, y que no puedo impedir por ningún medio legal que los republiquen en otros medios y que obtengan lucro por ello.